ENSAMBLANDO LA CAJONERA “MALM”

No dualidd, advaita, mente

Esto que llamamos encontrar quien somos de verdad, nuestra verdadera naturaleza… lo que llaman algunos realizarse, iluminarse… Yo simplemente lo llamo liberarse de la esclavitud a la que nos tiene sometidos nuestra mente, simplemente eso.

Y conseguirlo es como ir a «IKEA» y comprarse un mueble, es así de simple. (Risas) Sí… no os riais, os lo voy a explicar:

Miramos el catálogo de «IKEA», nos metemos en la página web o vamos directamente a la tienda «IKEA», vemos un mueble que está ahí montado y decimos, ¡ah! ¡me gusta! ¡lo quiero! La cajonera «Malm» de seis cajones, el mueble más difícil de armar de toda la tienda. Solucionará todos mis problemas, me hará importante.

Y vamos al almacén y nos dan una caja, que no se parece en nada a la cajonera que hemos visto, pero nos dicen que ahí dentro está la cajonera. Nos vamos a casa, subimos la caja, la metemos debajo de la cama, porque es el único sitio donde cabe. Pero algo interesante sucede, en vez de ponernos a montar la cajonera, en vez de abrir la caja e inmediatamente empezar a armar la cajonera con la llavecita que viene en la caja, pasa algo raro…

Cogemos el “manual de instrucciones” y empezamos a leer el manual, y le damos la vuelta, y nos metemos en Internet, porque hay grupos en Facebook que se dedican a leer y estudiar el “manual de instrucciones” y a discutir los “manuales de instrucciones” y comparar los “manuales de instrucciones” y a compartir pedacitos de “manuales de instrucciones”. Porque además hay diferentes versiones del “manual de instrucciones”, escritas por diferentes personas que montaron la cajonera, muchos de ellos ya muertos. Internet está lleno de expertos en “manuales de instrucciones”, se los saben de memoria, son la leche, pero nunca han montado una cajonera «Malm» de seis cajones en su vida.

Entonces nos leemos todos los “manuales de instrucciones”, que al final hablan de lo mismo, de montar la cajonera «Malm» de seis cajones, y nos pasamos meses, nos pasamos años, discutiendo, hablando, leyendo, releyendo el “manual de instrucciones”, comprando más “manuales de instrucciones”. Pero no nos ponemos a montar la cajonera. Incluso nos enfadamos cada vez que terminamos de leer un nuevo manual y vamos a la habitación y vemos que la cajonera no está montada, sigue en su caja, debajo de la cama, y decimos: “Este manual no sirve, lo leí completo varias veces y la cajonera sigue sin montarse”.

Y aquí en Satsang de lo que se trata es de montar la cajonera, así de sencillo, por lo menos en mi Satsang. El que no quiera montar la cajonera, el que quiera dejarla bajo la cama, mejor no venga. Porque lo que vamos a hacer aquí es abrir la caja, sacar todas las piezas, la bolsita con los taquitos de madera, la bolsita con los tornillos, la bolsita con los herrajes, todas las piezas, y vamos a dejar la habitación hecha un asco, porque va a estar todo lleno de piezas. Eso es lo que vamos a hacer aquí. No vamos a montar toda la cajonera, porque eso requiere un trabajo que vais a tener que hacer vosotros, pero vamos a empezar, vamos a empezarla. Primero vamos a sacarla de la caja y vamos a dejar la habitación invivible y nos vamos a dar cuenta que ya no podemos meter la cajonera en la caja y volver a meterla debajo de la cama, aunque queramos. El único remedio que nos queda, es montar la cajonera. Es la a única solución. Eso es lo que vamos a hacer ahora, aquí.

Porque, una vez que de verdad te decides a montar la cajonera, honesta y sinceramente, La Gracia te va a ir llevando paso a paso, o te enviará alguien vivo que haya montado la cajonera, para que te ayude y no vas a necesitar ningún “manual de instrucciones”.

Luis de Santiago

 

SATSANG en Gijón, 3 de febrero 2018