LA PARTIDA DE POKER

Vuestra búsqueda espiritual es como una partida de poker, donde la mente tiene casi todas las fichas. La mente tiene un montón de fichas encima de la mesa, fichas que os ha estado quitando a lo largo de vuestra vida. Vosotros, cuando empezáis vuestra búsqueda espiritual, empezáis con una sola ficha, esa ficha es el deseo de vivir en paz, de dejar de sufrir, de dejar de tener miedo, esa es vuestra única ficha. Así que no penséis que en una sola jugada vais a poder quitarle todas las fichas a la mente, tenéis que ser pacientes y estar tranquilos. Poco a poco y ficha a ficha, le vais a ir quitando una y después otra y otra. Os pasará que os las vuelva a quitar, tenéis cinco y de repente algo pasa, la mente os engaña y os quita tres, no pasa nada, hay que seguir, ficha a ficha y vais a terminar vosotros con todas las fichas y la mente con ninguna, ya que esas fichas eran vuestras, siempre lo fueron. Paciencia, mucha paciencia y amor por uno mismo. 

Nunca te insultes, nunca te cabrees contigo mismo, nunca digas qué tonto soy o qué mal lo hice. Estad tranquilos, que si estáis en la mesa correcta vais a ganar la partida. Y ahí vamos a la otra cosa ¿Qué es estar en la mesa correcta?  Hay varias mesas en este casino, varias opciones, varios caminos, hay que ser paciente; pero si lleváis treinta años en una mesa y seguís con una sola ficha, es que no estáis en la mesa correcta, no estáis jugando en la mesa correcta. Mucha gente viene a mí y me dice: Es que yo llevo treinta y cinco años haciendo esto.  ¿Treinta y cinco años haciendo la misma cosa? ¿Y sigues igual? ¿No te das cuenta…? La búsqueda espiritual no debería llevar tanto tiempo; para ponerle tiempo, yo diría que cuatro cinco años para tener todas las fichas, más o menos. Pero si llevas más tiempo, entonces, es obvio que lo que estás haciendo no te sirve. 

Tampoco te sirve ir de mesa en mesa echándote una partida en cada una, porque al final también vas a acabar con esa única ficha, tienes que encontrar la mesa correcta y quedarte en ella y ganar la partida en esa mesa. Saltar de aquí para allá no sirve de nada, pero eso es lo que te va a decir la mente: “Viene el maestro Prokupananda a Barcelona con una mesa nueva, ¿por qué no vas allí y pruebas?…” “Acaba de salir el libro nuevo del maestro tal o cual, ¿por qué no lo compras?, igual está ahí la clave… el secreto de todo…” etc, etc.

Y así vas cambiando de mesa y al final terminas con tu única ficha, ya gastada, sucia, maloliente, ya no os sirve para nada esa ficha, porque te has metido tantos conceptos en la cabeza, tantas técnicas, tanta basura que ya no hay sitio para la paz, para el amor, para la sabiduría.

Sí, sabes mucho, porque has discutido hasta la saciedad, has leído a Ramana y a Robert Adams cuatrocientas mil veces, de atrás para adelante y de adelante para atrás, te lo sabes de memoria, pero sigues con tu ficha asquerosa. 

Hay que coger esa ficha y un cepillito y limpiar bien toda esa suciedad, dejar bien limpia la ficha para volver a empezar la partida; pero vamos a hacerlo bien esta vez, porque si estáis en la mesa correcta y lo hacéis bien, en cuatro o cinco años… No os preocupéis, que si estáis en la mesa correcta, vais a empezar a ver resultados mucho antes; no al día siguiente, pero sí bastante pronto. Si lo estáis haciendo bien, en poco tiempo deberíais empezar a notarlo: “Lo que me pasó hoy y como reaccioné, hace seis meses no hubiera reaccionado así”. Así vais a ver como estáis avanzando, muy sutilmente, porque aquí todo es muy tranquilo, muy sutil, muy pacífico, pero lo vais a ir viendo, que avanzas y cuanto más avanzas, mas te vas a motivar para seguir. Si no veis avance, a cambiar de mesa, no pasa nada. Total es el mismo Casino.

 

Luis de Santiago

Barcelona 29 de Febrero de 2020