LA CAJITA MAGICA

Cuando yo era pequeño, mi madre tenía un objeto que me fascinaba. Era una caja, completamente hecha con pedacitos de madera de diferentes colores haciendo diseños. Muy bonita, más o menos de este tamaño (Luis indica con las manos). Pero no se podía abrir, y yo le daba vueltas, pero no sabía como abrirla. Hasta que después de mucho jugar me di cuenta que escondida tras los pedacitos de madera, había un pedacito que se deslizaba, “Clack” Y paraba y ya no podía más hhhmmm. Pero la caja seguía cerrada. Y me di cuenta, jugando más, que uno de los laterales, si le dabas con el dedo, se bajaba “Clack” Y llegaba un punto que no bajaba más, pero la caja seguía cerrada. En el otro lado había otro pedacito de madera que se deslizaba, y lo echabas hacía fuera y llegaba un punto que ya no se movía más “Clack”. Pero la caja seguía cerrada.

Volví al primer pedacito de madera, lo  moví e hizo “Clack” Y se movió otro paso más, y le dí al otro e hizo, “Clack” Y se movió otro paso más, y fui al otro lado e hizo “Clack” Y se movió otro paso más. Así tres veces en el orden correcto, y la caja se abrió. Es igual que lo que estamos haciendo aquí. Estamos haciendo Atma Vichara, estamos sumergiéndonos dentro de nosotros, pero llega un punto que hace “Clack” y entonces tenemos que abrirnos a la gracia, tenemos que aceptar las cosas que nos da la gracia. Y eso va a hacer “Clack” Y después vamos a empezar a disfrutar de nuestros sentidos en presente. Y ahí vuelve a hacer “Clack” Y volvemos a sumergirnos dentro de nosotros y vuelve a hacer “Clack”, volvemos a repetir todo y poco a poco la caja se va a ir abriendo, pero tenemos que hacer los tres movimientos. Uno solo llega un punto que no da de más, tenemos que jugar con las tres cosas en el orden correcto.

Son tres cosas importantísimas. Y todas además están interrelacionadas, estamos en contacto con nosotros, al estar en contacto con nosotros empezamos a ver al mundo, no desde nuestra cabeza, sino desde nuestro corazón, lo disfrutamos más, y al mismo tiempo nos damos cuenta que la gracia nos está dando todo el tiempo cosas maravillosas. Y cuando tenemos esas tres cosas y cuando lográis hacer las tres cosas al mismo tiempo, estáis muy cerca. Y eso es lo que vamos a hacer aquí en Satsang, vamos a darle “Clack-Clack-Clack…”, “Clack-Clack-Clack…” hasta que se abra la caja.

 

(MÚSICA: Shambo Namah Shivaya)

 

De los tres “Clicks” de la cajita, en principio, el más importante es Atma Vichara, porque Atma Vichara es lo que debilita a la mente, Atma Vichara es la criptonita que debilita a la mente, y al irse debilitando la mente nuestra capacidad de disfrutar de lo que los sentidos nos dan, va aumentando. Tratar de disfrutar de lo que los sentidos nos dan con una mente a toda pastilla sin haber sido debilitada es imposible. Los puedes conseguir por un ratito con mucho esfuerzo, pero en el momento que dejas, vuelves otra vez a donde estabas, sin avanzar.

Hacen falta las tres cosas, pero en principio, Atma Vichara es lo más importante, porque hace falta debilitar a la mente para poder abrirse a la gracia, porque si la mente esta fuerte, si la mente está al 100% ni siguiera te vas a dar cuenta que te estás cerrando a la gracia. Ni siquiera vas a aceptar que estás rechazando lo que la gracia te da. A medida que se debilita la mente te empiezas a dar cuenta “mira cómo estoy empujando, mira cómo me estoy resistiendo”, y así vas avanzando “Click, Click, Click…”, “Click, Click, Click…”

Om Shanti Shanti Om

 

Luis de Santiago