LAS MAQUINACIONES DE LA MENTE

Los engaños de la mente

La mente va a luchar, la mente no se va a quedar tranquila. La mente cuando ve que está en peligro su dominio, cuando ve que os queréis liberar de la esclavitud a la que os tiene sometidos, no va a dejar que lo hagáis sin luchar. . Tomároslo como una señal de que estáis haciendo lo correcto. De que vais por el buen camino. La mente es como un jabalí, un jabalí es más peligroso cuando está herido de muerte y en ese momento lo que hay que hacer es subirse a un árbol y esperar que se muera. La mente es igual, la mente cuando se ve que peligra su dominio, es cuando más peligrosa es. Va a hacer todo lo que pueda para mantener su dominio, tenéis que estar atentos, tenéis que daros cuenta de lo que está pasando, y no dejarla.

(Largo silencio)

Una cosa que hace la mente, y es muy común, probablemente os pase, y es que cuando ve que estáis constantemente volteando vuestra atención a vuestro corazón, cuando estáis poniendo vuestra consciencia en vuestro corazón, la mente lo que hace es crear un observador ficticio, una consciencia ficticia y la inserta en el medio. Si no estáis atentos, vais a tratar de mirar a vuestro corazón con ese observador ficticio, con esa consciencia ficticia, que no es sino mente, y no vais a sentir bliss, no vais a sentir paz, no vais a sentir lo que sentís cuando estáis volteando vuestra atención con vuestra verdadera consciencia. Os vais a asustar, os vais a creer que ya no funciona, que ya Atma Vichara no hace lo que hacía, que ya no os sentís tan bien, pero no es eso. Lo que vosotros sois siempre va a estar ahí, siempre ha estado ahí, lo que pasa es que estáis usando ese observador ficticio, que no os lleva a ninguna parte. ¿Cómo se soluciona esto? Muy fácil. Cómo ese observador ficticio lo creo la mente y como todo lo que crea la mente son pensamientos, o sentimientos, y como los pensamientos y sentimientos se disuelven cuando los observamos, observamos a ese observador ficticio, y se disuelve. El observador verdadero no puede ser observado. Es imposible, porque él es el que observa. Pero al observador ficticio sí se le puede observar. Así se diferencia al uno del otro, y se disuelve inmediatamente, no es ningún problema.

(Largo silencio)

Otra cosa que hace la mente muy frecuentemente es controlar vuestro bliss, controlar vuestra paz, y es muy sencillo.  Como lo que sois, como esa paz que estáis buscando ya la tenéis, ese amor ya lo tenéis, esa sabiduría ya la tenéis, lo único que os impide disfrutarlo es la mente metida por el medio, la mente distrayéndonos, la mente haciendo que miréis hacia el otro lado. La mente lo único que tiene que hacer, para que sintáis lo que sois, para que disfrutéis lo que sois, es quedarse tranquila por un rato y dejaros que sintáis, dejaros que os sintáis libres, y después se vuelve a meter. Ella está en control, ella es la que decide cuando sentís paz y cuando no. Esa no es la forma, porque sigue siendo la mente la que controla, os da pequeños regalitos para que os quedéis tranquilos. Estáis  leyendo un libro y la mente voluntariamente se queda callada, y la mente dice “¿ves cómo leer te da bliss, leer te hace sentir en paz?”, no hace falta que hagas Atma Vichara, solamente lee, y ella está controlando, ella es la que decide. Ella es la que apaga y enciende tu paz. Esa paz no sirve, la mente hace esto para que tú te mantengas haciendo las cosas que no la perjudican a ella, para que tú te mantengas haciendo las cosas que la mantienen en control. Y te regala una limosnita, te da una limosna de vez en cuando, para que creas que estás haciendo algo, y aquí lo único que vale es sumergirse aquí (Luis se toca el corazón). Nada que hagas en el mundo, los libros son del mundo, los videos son del mundo, nada que hagas en el mundo te va a llevar a lo que tú eres.

(Largo silencio)

Otra cosa que hace la mente, y esto es de una crueldad extrema, es que se queda callada por un largo tiempo, días, semanas, para, y tú te sientes muy bien, tú te sientes libre, tú te sientes lleno de amor, tú te sientes en paz, tú te sientes en el presente todo el tiempo, porque es lo que tú eres y empiezas a decirle a todo el mundo “me he liberado, soy libre” y empiezas a hablar con todo el mundo y a decírselo y a compartirlo. Y empiezas incluso a dar Satsang y a aconsejar a la gente, y después te lo quita, porque ella era la que controlaba eso, después te lo quita, y es devastador. Conozco a mucha gente, tengo amigos que les ha pasado. Es muy muy cruel eso, te destroza, porque crees que has perdido algo que tenías. En realidad nunca lo tuviste, siempre estuvo bajo el control de la mente. Si pasáis por esa experiencia, si os encontráis con esa experiencia, podéis decir, “puede que sí, puede que no, puede que ya sea libre, o puede que la mente esté jugando conmigo”. Entonces lo que tenéis que hacer es quedaros tranquilos, disfrutar de esa paz, disfrutar de ese amor, disfrutar de esa sabiduría, pero tranquilos, no se lo digáis a nadie, esperad a ver que pasa. Esperad, tened paciencia, aseguraros de que de verdad os habéis liberado y que no habéis caído en el juego de la mente. Dejad que pase el tiempo, no tengáis ninguna prisa por salir al mundo a tratar de compartir vuestra experiencia, no tengáis ninguna prisa porque puede que sea la mente jugando con vosotros.  En mi caso particular, en mi experiencia que tuve, estuve tres años sin decir nada, probando, viendo, esperando que se fuera en algún momento, esperando que desapareciera, probando, viendo cuales eran los límites de mi libertad, si los había, colocándome a propósito en situaciones difíciles, en situaciones conflictivas y probando a ver cual era mi reacción, si volvía a reaccionar como antes o mi punto de vista había cambiado, experimentando, practicando, disfrutando, pero callado, sin prisa.

(Largo silencio)

Otra cosa que hace la mente es jugar con tu ego y darte prisa, darte prisa para que seas maestro. Para que seas maestro antes de ser libre, porque ser maestro es muy guay. Juega con tu ego y caes en eso, y empiezas a tratar aparentemente a ayudar a los demás, a comunicar. El problema es que como no eres libre, como no has pasado por tu experiencia de libertad, no puedes hablar de tu experiencia, y te dedicas a hablar de la experiencia de otros, te dedicas a leer maestros, a discutir maestros, a interpretarle Los maestros a la gente que te oye. Qué quiso decir cuando dijo esto, lo que quiso decir cuando dijo aquello, mira lo que dijo aquí, mira lo que dijo allá, y sobre todo cuando son maestros muertos que no se pueden defender. Hay mucho de eso por ahí. Y es gente que la mente jugó con su ego. Pero no les sale gratis. El problema está en que como no son libres tienen karma, cada persona que confundan, cada persona que sufra por seguir sus “enseñanzas”, va en su cuenta, va en su cuenta todo el sufrimiento que está creando. Y llega un punto que va a ser imposible que se liberen en esta vida, porque su karma está tan lleno de sufrimiento de otros, simplemente porque se dejó guiar por su ego, por su mente. Se esconden detrás de maestros muertos, que no se pueden defender.

(Largo silencio)

Todas estas maquinaciones de la mente se resuelven muy fácilmente: Atma Vichara. Sumergirte en quien eres, sumergirte en ti mismo, ve al sitio donde la mente no puede ir, ve al sitio donde la mente no te puede seguir, donde estás seguro que hay no hay mente, y que todo lo que pasa allí es verdad. Atma Vichara es la solución de todo. Porque lo que tú eres es como kriptonita para la mente, cuando la mente se acerca a tu verdadero ser, se empieza a disolver, se empieza a morir. Meteros en vosotros mismos, subiros al árbol y esperad a que el jabalí se muera, pero desde un sitio seguro, vuestro corazón.

 

Luis de Santiago

Satsang en La Coruña el 29 de Marzo 2020