QUE ES LA “NO DUALIDAD”

¿Qué tal os fue vuestra tarde no dual, comiendo tortilla no dual y pan no dual?

No-dualidad. Suena como algo importante ¿Qué es la No-dualidad? No tengo ni la más remota idea. Mucha gente piensa que la No-dualidad es como otro mundo donde las cosas ocurren de una forma distinta, que hay que obtener entrada a ese mundo, para ver las cosas no duales. Otra dimensión. Otros se creen que es un premio. Otros se creen que se consigue con trabajo. Una vez un chico me dijo, “no, es que yo me esfuerzo mucho por ser no-dual”. Me pareció muy interesante eso, hay que esforzarse por ser no-dual, cuando todo lo que hacemos, todo lo que somos, en realidad existe sostenido por la No-dualidad, eso que llamamos No-dualidad, que en realidad no tiene nada que ver con No-dualidad. 

Llamamos No-dualidad a algo que no necesita de su opuesto para existir, y nos damos cuenta que todo necesita de su opuesto para existir. Todo, en lo que llamamos mundo necesita de su opuesto para existir. Es como está diseñado eso que llamamos mundo, eso que los publicistas antiguos los describieron muy bien con una cosa que se llama Yin Yang, ese logotipo, ese es el logotipo de la dualidad, todo necesita de su opuesto para existir, y todo se convierte en su opuesto en algún momento y toda acción genera su opuesto, lo que llamamos el eterno cambio. 

Pero hay una sola cosa y sólo una, que no necesita de su opuesto, que es porque es, eso que llamamos vacío, gracia, conciencia. El vacío no necesita del no vacío para existir, no hay vacío positivo ni vacío negativo, simplemente existe, es, y no cambia, la ley del Yin y el Yang no lo afecta para nada, porque no tiene nada que cambiar, simplemente es. No hay que ir al restaurante para comer tortilla de No-dualidad, estamos comiendo No-dualidad todo el tiempo, estamos respirando vacío, estamos viviendo en vacío, estamos flotando en vacío, estamos trabajando en vacío, y ese vacío no se inmuta, siempre está ahí, no se mueve, porque no tiene a donde moverse, no está formado por pequeñas partículas de vacío que forman un vacío general, no. Es una sola cosa, es un vacío universal, un vacío infinito, único, que no tiene que hacer nada, que no quiere nada, que no busca nada, y en ese vació vivimos, en ese vacío flotamos, en ese vacío estamos todo el tiempo, tortilla o no tortilla, el vacío es lo único que no es dual.

Vamos a ser sesudos. Todo lo dual, todas las cosas duales, lo que sois, lo que hacéis, lo que habláis, vuestro comportamiento, vuestras relaciones, todo eso es dual. Y en esa dualidad no habéis encontrado lo que estáis buscando, porque sino no estaríais aquí. En eso, en todas esas cosas duales, no está lo que estáis buscando. ¿Estará en la única cosa que no es dual? Digo yo, me pregunto, me parece lógico, por qué no buscamos ahí, por qué no buscamos en eso, por qué no buscamos en la única cosa que no aceptamos como nosotros, aceptémosla como “Yo”, aceptemos ese vacío, como “yo soy ese vacío”. Ese vacío es el único sitio donde no habéis buscado. Tiene que estar ahí, no hay otro sitio, no hay ningún otro sitio en donde mirar, y ni siquiera hay que buscarlo, ni siquiera hay que aprender, no hay que hacer nada, simplemente aceptar que vivimos en ese vacío, que estamos sumergidos en ese vacío todo el tiempo, y que nosotros somos ese vacío. Empecemos a sentirlo, no solamente a ver las cosas, no solamente a ver los objetos, no solamente ver los átomos que están flotando en ese vacío, sino ese vacío que todo lo contiene, que le da sentido a todo. Aceptémoslo, dejad que fluya, moveos, conscientes de que estáis moviéndoos en lo único que no es dual, que estáis sumergidos en lo único que no es dual y que ya habéis encontrado lo que estabais buscando, porque en ese vacío es donde está la paz, es donde está el amor, es donde está la sabiduría que estáis buscando en todo lo demás y que nunca ha aparecido. Está ahí, pero hay que aceptarla, hay que aceptarla como “Yo”, eso es lo que yo soy, es lo que fui y es lo que voy a ser, y no va a cambiar, y no va a mutar, y no va a morir y no va a nacer, porque siempre va a estar ahí, nunca envejece, nunca cambia. Ahí está lo que buscáis, y lo único que tenéis que hacer es aceptar ese regalo, aceptarlo porque ya lo tenéis, lo que pasa es que no le estáis haciendo el más mínimo caso, estáis tan embelesados en el mundo, en las cosas, en las hojas de los árboles, en todas las cosas que se pudren, que se mueren, que desaparecen, que no le hacéis caso a la única cosa que es infinita, y donde está lo que decís que estáis buscando. Aceptarla, ahora mismo, ya. 

Y ahora vamos a tomarnos unos minutos, pero estos minutos no son un descanso, vamos a usarlo para experimentar, ese viaje que vamos a hacer a la cafetería, eso que vamos a tomar, vamos a vernos en todo eso, cuando vayamos por la calle, no sintamos la acera, sintamos el vacío en que la acera está flotando, y daros cuenta que ese vació donde la acera está flotando somos nosotros. Vamos a tomar ese te verde, sintiendo el vacío donde el te verde está flotando. Vamos a aceptarlo como nosotros, porque el vacío no se puede dividir, el vacío es uno solo y todos somos ese único vacío, todos somos uno cuando nos aceptamos como vacío. ¡Vamos allá!

 

Luis de Santiago

 

A Coruña 7 de Diciembre 2019