EL ESPEJISMO

Misteriosamente despertamos en una habitación llena de espejos.

Billones de ellos. Todos distorsionando nuestra imagen, forma, color, dirección.

La ilusión es tal que creemos que solo somos uno de los reflejos.

Perdidos en la confusión luchamos por destacar, queremos ser especiales, superiores.

Luchamos para protegernos de los otros reflejos. Creemos que quieren quitarnos lo que es nuestro, dañarnos, engañarnos.

Vemos dolor, injusticia, violencia, muerte.

Desaprobamos, juzgamos y odiamos.

Vivimos con miedo, luchamos sin descanso y sufrimos incesantemente.

Hasta que, misteriosamente, los billones de espejos se rompen y nos damos cuenta que siempre ha habido una única realidad, una infinita nada, y que esa nada soy «yo».

Así que todo este tiempo me he estado mirando a mí mismo.

Luis de Santiago