¿QUEREIS DEJAR DE SUFRIR?

Hay muchas cosas que nos hacen sufrir en eso que llamamos mundo. Ese sueño que nos rodea. Pero podemos reducirlas a tres grandes áreas donde si nos damos cuenta y sabemos cómo actuar, nuestro sufrimiento en el mundo se va a reducir muchísimo.

Una de ellas es los demás: querer que los demás sean como nosotros queremos que sean. Querer que los demás hagan lo que nosotros queremos que hagan. Querer que los demás entiendan las cosas como nosotros lo entendemos. Eso crea mucho sufrimiento, tanto si los demás son vuestra familia, lo más cerca que tenemos, que es lo que más nos afecta, como si son los políticos en televisión o la gente que vemos por la calle. ¿Quién te ha dicho a ti que tú sabes lo que es mejor? ¿Quién te ha dicho a ti que puedes decirle a los demás lo que tienen que hacer? ¿Quién te ha dicho que tú estás en lo correcto y ellos no? Hay que ser humildes. Hay que concederle a los demás el derecho a ser tal y como son. Simplemente. Cada persona es tal y como la Gracia lo ha hecho y nadie es más perfecto que el otro. Y en el mundo todos los personajes que somos, somos imperfectos. El querer que cambien, el querer que nos sigan… La famosa frase: “Esto no es normal. ¿Por qué hace eso, si eso no es normal?”. En ese momento nos erigimos nosotros como el juez que decide lo que es normal y lo que no es normal. Nos erigimos en la persona que está en lo correcto y los demás no. ¡Hay que parar de hacerlo! Cuanto antes paremos de hacerlo, el 33% del sufrimiento desaparece. Simplemente aceptando que los demás son tal como son.

La otra cosa que produce mucho sufrimiento y lo hacemos constantemente es creer que el universo está defectuoso y que nosotros tenemos que arreglarlo, que cosas que están pasando no deben pasar, que hay injusticias, que hay cosas que hay que cambiar, que hay que arreglar cosas, que hay que evitar que pasen cosas, que hay que luchar en contra de cosas. El Universo es tal y como es. Nada que sucede en el universo sucede sin el consentimiento de la Gracia, ni siquiera una hoja moviéndose al viento. Si la Gracia no quisiera, esa cosa no sucedería. El hecho de que no entendamos por qué, lo único que demuestra es nuestra incapacidad para entender con una mente limitada algo que es ilimitado. Así que hay que aceptar el Universo tal y como es. Y así eliminamos 33% más del sufrimiento.

Y la otra cosa es que queremos entender todo. Queremos saber por qué pasan las cosas. El ser humano lleva miles y miles de años tratando de entender el porqué de las cosas: los filósofos, los maestros religiosos, los políticos… y nadie lo ha conseguido. ¡Nadie! En miles y miles de años tratando. ¿Qué nos dice eso? Que no hay lógica alguna detrás del mundo. El mundo “es” y punto. Dejemos de andar buscando el por qué. Y lo hacemos muy mal.  “Me pasó una cosa. Eso debe ser que la Gracia me está tratando de decir tal cosa…”. La Gracia no va a tratar de decirte nada. La Gracia no necesita decirte nada. La Gracia no habla. La Gracia simplemente hace y todo lo que hace es perfecto. Aceptemos nuestra limitación y aceptemos que no hay ninguna lógica. La lógica es un invento de la mente y como tal, nos produce sufrimiento. Dejemos de buscarle la lógica a las cosas y otro 33% de sufrimiento desaparece.

Y la paz aparece inmediatamente. Es así de sencillo. No es tan fácil hacerlo, pero cuanto más te sumerges en ti mismo, cuanto más aceptas que no eres el hacedor y cuanto más te abres a la Gracia, más fácil es dejar de hacer estas tres cosas que nos producen sufrimiento. ¡Probadlo!

 

Luis de Santiago

MADRID – 25 de Enero 2020